Psyché Terapia

Psyché en griego es “Mariposa”, también es sinónimo de “Alma”. Las mariposas son los únicos seres que en su proceso de convertirse de oruga a mariposa, cambian su ADN. Son un símbolo de profunda transformación.

Interesante.

La psicoterapia en realidad es Terapia del Alma. Sin embargo, hay tantos terapeutas que han olvidado incluir la mirada de esa parte del ser humano con el que están trabajando. Se olvidan que hay un aspecto espiritual involucrado.  

Hacer Terapia del Alma o Psyché Terapia no es solamente trabajar cambiando conductas, ni formas de pensar. No es solamente lograr que el niño sea adecuado y se “porte bien”. A veces, en momentos puntuales, es lo que se necesita. Pero no es lo más relevante.

Los adultos especialmente, están muy contentos, que “al fin este niño se porta bien, pone atención y no molesta”. Sin embargo, el costo que paga ese niño por ser sobreadaptado, es grande.

Portarse mal es a veces un grito de libertad, necesario. Un grito del Alma de ese Ser que necesita encontrar su camino más allá de ajustarse a lo que esperan de él. Si no lo hace se transforma en un adulto que marca el paso, que no logrará encontrar el camino que hacía vibrar a su Alma. Se les ve tristes o amargados, o entregados a un destino que ellos no han elegido, sino que los ha elegido a ellos.

Somos creadores de nuestra Realidad, y hay tantas realidades potencialmente manifestables, como puedas imaginar.

Pero ¿qué nos hace a veces pasar por realidades dolorosas, conflictivas, dramáticas?

Las respuestas pueden ser muchas:

Temas pendientes con personas que nos acompañan en varias vidas, y necesitamos trascender viejos traumas, rencillas, dramas, de ésas vidas. Hasta que no descubramos la pauta que nos “ata” a éstas, y logramos hacer otra cosa, aprender la “lección” que nuestra Alma vino a aprender, cualquiera sea ésta, no nos sentiremos libres.

Entonces una terapia de vidas pasadas es lo aconsejable.

También podemos estar “implicados” con algún ancestro, hermano fallecido o abortado, abuelo o abuela que estuvo en una situación extrema de guerra, personas excluidas, etc. Muchísimas posibilidades. 

En estos casos, una constelación familiar es aconsejable.

Si hay un trauma en esta vida, llámese violencia o abuso sexual, pérdida repentina de un progenitor, presenciar alguna situación dramática, separaciones violentas, etc, requieren de un trabajo largo de reparación, con gran delicadeza. Y se puede abordar con varios tipos de terapias, especializadas en traumas (incluyendo constelaciones, EMDR, PNL, Hipnosis, entre otras)

Pero lo que no hay que perder de vista, por muy dramático que haya sido todo, es que las personas llevan en su ADN la posibilidad de sanarse, siendo ésta una capa específica de las capas multidimensionales.

Hay que mirarlas no sólo desde una visión de “pobrecita o pobrecito” por todo lo que ha pasado. Es cierto, a veces hay situaciones extremas, pero es necesario mirarlos con compasión, en su poder, en su posibilidad de salir adelante. Para esto, es necesario considerar que la fuerza proviene de sus progenitores, de al menos uno que haya sido medianamente protector, de su clan familiar.

 Si los miramos como terapeutas “salvadores”, como tanto nos gusta vernos a veces, no contribuiremos a su verdadera sanación. Será sólo parcial y temporal. He comprobado esto en las constelaciones familiares.

Además, si no nos vemos a nosotros, y a los otros, como seres que traemos pactados nuestros propios aprendizajes del Alma (una capa del ADN multidimensional nos recuerda nuestros aprendizajes),estaremos restándonos y restándoles su poder personal. También la posibilidad de aprender.

Todos estos dolores y retos del Alma, si persisten sin ser abordados, van afectando el cuerpo físico, y aparecen las enfermedades de diversa índole.

Nuestros cuerpos físico, emocional, mental, energético y etérico están estrechamente implicados. Por lo que es necesario ir incorporando, a modo de un cuadro que se pinta por capas y colores, de manera sensible, diversas intervenciones que apunten a reestablecer el equilibrio perdido. Intervenciones que involucran terapias complementarias.

La sanación es en espiral.                     

Cada uno tiene sus ritmos. Vamos pasando varias veces por los mismos temas a lo largo de la vida, para tener la oportunidad de verlos y trabajarlos desde distintos ángulos. Hasta que finalmente la sanación llega en un 100%. Hasta que las heridas dolorosas ya no sangran, no duelen, son sólo cicatrices, que se recuerdan a la distancia. Y los aprendizajes del Alma han sido grandes.

Te liberas, y puedes volar, libre, con las alas abiertas de una mariposa transformada completamente.

Nuestro ADN multidimensional es una poderosa llave, que responde a nuestros sentimientos más profundos, a nuestros decretos, a los dones de nuestra herencia ancestral y es el que determina la realidad en la que queremos finalmente estar.

Es nuestro aliado más incondicional, si nos comunicamos con él…